El Mundo sube el tono
10, 10 de 2006-01-10 de 2006
El tema inmobiliario está que arde. Más bien, quema. Hace tiempo no veíamos expresiones tan claras como las de esta noticia del suplemento de vivienda de El Mundo:
“Incertidumbre”, “más que probable cambio de ciclo”, “aumento de los ritmos de venta”, “Madrid se vende”, “qué está pasando en el mercado inmobiliario”, “todo, absolutamente todo, se vende”, “la pregunta a hacerse no es otra que por qué está pasando esto. ¿Es normal?”, “temor a una congelación de precios”, “no parece que los precios en el mercado inmobiliario vayan a caer de manera brusca”, “no todos los propietarios tienen miedo a lo que pueda pasar”, “los precios que deciden los particulares no se ajustan al mercado”, etc.
A los que hayan comprado desde 2002 hasta ahora y los que estén comprando en 2006, vamos a tener que dedicar nuestras oraciones.
Que nadie diga que no se está avisando.
“Incertidumbre”, “más que probable cambio de ciclo”, “aumento de los ritmos de venta”, “Madrid se vende”, “qué está pasando en el mercado inmobiliario”, “todo, absolutamente todo, se vende”, “la pregunta a hacerse no es otra que por qué está pasando esto. ¿Es normal?”, “temor a una congelación de precios”, “no parece que los precios en el mercado inmobiliario vayan a caer de manera brusca”, “no todos los propietarios tienen miedo a lo que pueda pasar”, “los precios que deciden los particulares no se ajustan al mercado”, etc.
A los que hayan comprado desde 2002 hasta ahora y los que estén comprando en 2006, vamos a tener que dedicar nuestras oraciones.
Que nadie diga que no se está avisando.

Ya se sabe... Mal de muchos consuelo de tontos
Me pregunto si alguien se ha parado a pensar en las consecuencias que esta locura puede tener para nuestros bolsillos.
¿Conoce alguien algún estudio más o menos serio de las consecuencias que puede tener sobre la economía a corto o medio plazo? No soy economista ni nada por el estilo, pero no hace falta ser ningún lince para darse cuenta de que esto no puede acabar bien si no se corrige el rumbo.
Por más vueltas que le doy, aún me sigue sorprendiendo el comportamiento del mercado. ¿A quién o qué podemos atribuir este comportamiento del sistema? Parece tratarse de algún sistema de retroalimentación, pero no creo que sólo se trate de la llamada de la rentabilidad.
Y lo que es más importante ¿Cómo se puede parar?